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viernes, 30 de enero de 2015

Mi origami el cisne

Mi origami El  CISNE.es un cuento un poco largo pero vale la pena leelo,es muy emotivo.

Ruth amaba a los cisnes que poblaban la laguna.
Cada tarde, al salir del colegio, atravesaba corriendo el bosque de eucaliptus y se acercaba a la ribera. Allí estaba la bandada, reposando dulcemente sobre el agua.
Como si hubiera nevado o como si enormes flores blancas hubiecen esparcido sus pétalos sobre las ondas.
Ellos la veían llegar y la saludaban con un suave rumor de alas. Los cisnes son mudos, se dice que sólo cantan al momento de morir.
Había uno que, majestuoso, se apartaba de sus compañeros para salir a su encuentro. La blancura de su plumaje contrastaba con su cuello negro como el azabache. Nadaba hasta ella lentamente y apoyaba su cabeza en el hombro de Ruth.
Era una forma de testimoniarle su afecto. Sus ojos brillantes parecían querer hablar, contarle algún secreto o declararle su amor.
-¡Soy la novia de un cisne!-pensaba Ruth-Un día me convertiré en cisne también y volaré a reunirme con ellos.
Pero una industria se instaló en las cercanías y muy pronto se vio que estaba contaminando el agua de la laguna. Se extinguieron las algas de las cuales los cisnes se alimentaban y algunos empezaron a morir.
La niña lloró desconsolada cuando una tarde vio en la ribera dos bultos de plumas blancas inertes sobre la arena.
El cisne vino a su encuentro nadando tristemente y apoyó la cabeza en su hombro. Ruth comprendió que le decía adiós.
Después de unos momentos de muda comunión, él se apartó para unirse a la bandada.
Juntos emprendieron el vuelo para no volver.
Buscarían otra laguna donde vivir, lejos del veneno que la industria arrojaba a las aguas de la que hasta ese momento había sido su hogar.
Ruth volvió a su casa muy triste y al cabo de una semana empezó a decaer.
Sentía dolores en los huesos y algo en su espalda, un bulto extraño, no la dejaba dormir.
Vino el médico y la oscultó, preocupado. Ordenó unos exámenes y al ver los resultados, movió la cabeza con desaliento.
A la niña no le dijo la verdad. Al contrario, trató de tranquilizarla diciéndole que eran los  dolores del crecimiento, propios de la pubertad.
En cambio, a los padres les habló sin tapujos.
-Ruth tiene una enfermedad grave a los huesos, muy extendida ya. A estas alturas, sólo puedo recetarle calmantes.
Tres veces al día, su mamá le daba una pastilla con un vaso de leche. Los dolores se atenuaron pero el bulto en su espalda siguió creciendo sin pausa.
Una noche, Ruth se quitó la blusa y lo palpó delicadamente.
Notó que eran dos pequeños crecimientos sobre sus omóplatos. Se miró en el espejo y vio con asombro que eran los muñones de dos alas, cubiertas de un suave plumón, como el que envuelve a  los pollitos recién nacidos.
¡Oh!- exclamó maravillada-¡Me estoy convirtiendo en un cisne! Debo guardar el secreto y no quejarme más de dolores, para que no venga el doctor.
-Ellos creen que estoy enferma-pensó- Pero es sólo el prodigio de mi transformación. ¡Pronto podré volar para ir a reunirme con ellos!
Pasó el tiempo y Ruth, sobrecogida ante el milagro que se avecinaba, no notaba como se iba debilitando ni cómo su frágil cuerpo adelgazaba ostensiblemente.
Sus padres la miraban abatidos y su madre lloraba en silencio, impotente para detener el deterioro de la niña.
Un día, Ruth sintió como nunca la presión en su espalda.
Escondida en su pieza, se quitó la blusa y dos alas blancas se extendieron con un suave rumor. Resplandecían en la penumbra, como si una estrella partida en dos se hubiera prendido a sus hombros.
Al mismo tiempo, escuchó unos golpecitos apenas perceptibles, en el cristal de la ventana.
La abrió y vio con júbilo al cisne, que había venido a buscarla.
El la miró en silencio y sus ojos brillantes la invitaron a seguirlo.
-¡Llegó la hora!-parecía decirle- ¡Por fin eres uno de los nuestros!
Ruth extendió sus alas y ambos emprendieron el vuelo. Las sombras del anochecer ya caían sobre la tierra y miles de estrellas parpadeaban, envolviéndolos en su luz.
A la mañana siguiente, los padres de Ruth la encontraron inerte en su cama. Sonreía dulcemente, ajena ya a los dolores que habían atormentado su pobre cuerpo.
Lloraron sin consuelo por haberla perdido, pero luego encontraron alivio al pensar que, donde quiera que estuviera ahora, era más libre y feliz de lo que nunca había sido en la tierra.

miércoles, 28 de enero de 2015

Mi origami el PEGASO 2.

Pegaso era un caballo mágico que tenia el poder de que surgiria agua allá donde pisase, además era un caballo indomable.
Mucha gente quería capturar a pegaso por sus poderes mágicos y entre el más obsesionado de sus perseguidores estaba Belerofonte.
Belerofonte era heroé griego y deseaba con muchisíma ansia capturar a Pegaso.Su angustia acabo cuando la diosa de la razón Atenea dio con la solución para domarlo: una brida de oro que le permitia domarlo.
Y así fue Beleforonte domó al indomable caballo alado.Pero con esto no se conformo, quería llegar montado sobre el corcel al Monte Olimpo. Cuando Zeus se entero mandó a un bichito a que picara a Pegaso.Este al sentir la punzada se revolvió de tal manera que Beleforonte cayó entre las rocas y quedo lisiado de por vida. Gracias a esto Pegaso pudo volar libremente y escapar
de las manos de tal heroé pretencioso.

lunes, 26 de enero de 2015

Mi origami el conejito

Esta es una antigua leyenda maya, que relata del porque en las noches se puede observar la silueta de un conejo en la luna

Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.
-¿Qué estás comiendo?, - le preguntó.
-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?
-Gracias, pero yo no como zacate.
-¿Qué vas a hacer entonces?
-Morirme tal vez de hambre y de sed.
El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo;
Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.
Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:
-Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.
Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:
-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.

viernes, 23 de enero de 2015

Mi origami la pulsera de calavera

En un parque residencial, jugaban un grupo de niños a las escondidas en una tarde de verano. Angélica era una niña que llevaba en la mano una pulsera con la cabeza de una calavera, entre otros accesorios. La joya tenía un valor especial en el corazón de la niña pues era un regalo de su madre. Así era ella, llevaba puesto todo lo que le gustaba aprovechando que la mamá trabajaba. Regresando a su casa, Angélica se dio cuenta que le faltaba la pulsera que su mamá le regaló en su último cumpleaños. En la pulsera estaba grabado su nombre y decía también: “Para Angélica, la mejor hija”. La angustia la invadió al punto de regresar corriendo sin fijarse al cruzar la pista. Buscó y rebuscó en el parque desesperadamente antes de que se hiciera de noche y sea demasiado tarde, pero nunca la encontró. El dolor no era en sí por la pérdida de la pulsera sino porque su madre regresaría pronto de trabajar y no quería decepcionarla.
Ella le dijo que no sacara la pulsera cuando saliera a jugar en el parque y que debía usarla en ocasiones especiales solamente. Pero como muchos niños, ella no hizo caso y desobedeció. Cansada de buscar la pulsera, pensó en regresar a la casa. Fue muy difícil, pero con mucha pena Angélica tuvo que decir la verdad. Sabía del esfuerzo que su mamá hizo para comprarle aquel regalo y de lo triste que iba a sentirse. La madre, enterada de todo, dijo a su hija: “Hiciste mal en desobedecerme, pero lo mejor de todo es que haz dicho la verdad  y que nada malo te sucedió. Lo material no es tan importante pero espero que aprendas la lección y no vuelvas a hacerlo. Haz siempre lo correcto pase lo que pase. Cuando crezcas me lo agradecerás algún día”, dijo con ternura la madre.

domingo, 18 de enero de 2015

Mi origami el HADA

La leyenda de Silky. Cuentan las leyendas que hace muchos años, existió un hada llamada Silky, a la cual el rey le había encomendado cuidar su gran tesoro, el cual se encontraba en un castillo, donde no había nadie más que Silky custodiando la entrada.

Un día un ladrón decidió ir en busca del tesoro, pensando que podría pasar a Silky y llevarse un poco del tesoro, el ladrón había escuchado que las hadas temían a serbal, por lo que construyo una cruz con ese material. Cuando llego el día el ladrón se acercó al castillo y comenzó a observar por donde entrar, pero solo se lograba entrar por la puerta donde estaba Silky. Cuidadosamente comenzó acercarse, esperando que la hada no lo descubriera, pero por mas intentos que hizo de no hacer ningún ruido, la hada lo descubrió, cuando lo hizo intento abalanzarse sobre él, pero el hombre saco su cruz de serbal, de inmediato la hada retrocedió y el hombre aprovecho para subir a la parte alta del castillo, cuando hacia esto resbalo y salto su cruz, entonces Silky corrió hacia él, pero el hombre sabiendo que sin su cruz no podría detener la hada decidió huir. Pero aunque no logro obtener el tesoro, si fue el primero entrar al castillo.

viernes, 16 de enero de 2015

EL BUDA

Mi origami el BUDA.

La madre del Buda fue la bella princesa Mahamaya, la cual, según la leyenda, una noche de luna llena, mientras dormía en su palacio tuvo un sueño premonitorio: He aquí que cuatro devas la trasladaron de forma súbita al lago de Anotatta, cerca de las Himalayas, donde primero fue bañada en sus cristalinas aguas, para luego ser vestida con esplendorosas ropas celestiales. Una vez sucedido esto, la princesa fue ungida con perfumes y adornada con divinas flores. De pronto apareció en la escena un elefante blanco con una flor de loto igualmente blanca en su trompa, y dando tres vueltas alrededor de Mahamaya, desapareció repentinamente.
Cuando la princesa despertó y, al día siguiente, compartió su sueño con el rey Suddhodana, se empezó a buscar alguna interpretación de la llamativa visión onírica. La explicación que la pareja real recibió por parte de los sabios brahmanes fue, sin embargo, tajante y clara: las devas eligieron a la princesa Mahamaya para que diera a luz a un gran, puro y noble ser. Efectivamente, de acuerdo a esta premonición, unos diez meses más tarde, la princesa dio a luz a un niño. De esta manera nació en Kapilavatthu el príncipe Siddhattha, conocido luego como el Buda.
Cinco días después de su nacimiento, los mismos sabios brahmanes declararon que el pequeño niño podría convertirse en un monarca universal si se dignara a gobernar el mundo, pero también existía la posibilidad de que se convirtiera en un perfecto iluminado si es que algún día renunciara a las glorias mundanas y a los placeres sensuales. La princesa Mahamaya, la madre del niño, murió siete días después de haber dado a luz, y el pequeño príncipe, a partir de este momento, fue criado por la hermana menor de su madre, la otra princesa de nombre Pajapati Gotama. El rey Suddhodana no escatimó esfuerzos y recursos para garantizar a su hijo una educación excelente en todo tipo de ciencias y artes.

domingo, 11 de enero de 2015

Solo contigo

SOLO CONTIGO

Había una vez una familia que consentia a su joven hijo todo capricho que este quisiera. Era el cumpleaños del niño y los padres salieron con el al pueblo a comprarle un regalo, sin embargo, nada de lo que veian le gustaba al chiquillo. Sin embargo, cuando pasaron frente a una vieja casa de antiguedades, un muñeco le llamo la atencion. Le dijo a sus padres que eso era lo que el queria de regalo. Entraron recelosos a la vieja tienda y trataron de comprar el muñeco pero el dueño de la tienda y su esposa se negaban a venderlo, aludiendo que no estaba a la venta y que por un descuido habia terminado en la vidriera y no lo habian vuelto a guardar. Los padres del chiquillo insistieron y le ofrecieron a los dueños del local una fuerte suma de dinero, dinero que el pobre vendedor y su esposa no podian rechazar. El dueño del local acepto vender al muñeco con la condicion de que nunca quedarse solos con el muñeco en la casa, puesto que estaba maldito. Los padres del chiquillo razonaron que era una petición aceptable ya que querian tanto a su hijo que siempre estaban con el y el saber de la maldición los asusto un poquito. Pasaron los meses sin novedad y la familia se fue olvidando de la advertencia. Un dia, el padre se encontraba trabajando y la madre preparaba el almuerzo para ella y su hijo. Al ver que no tenia todos los ingredientes que necesitaba, fue al mercado rapidamente a comprar lo q le faltaba. Cuando regreso, vio gotas de sangre en el piso de su casa que formaban un rastro en direccion hacia el cuarto de su hijo. La mujer subió las escaleras a toda velocidad y vio que las gotas terminaban frente a la puerta del baño. La mujer abrio el baño y se horrorizo al ver el cuerpo de su hijo despedazado y colgado dentro del baño. Estaba aterrorizada cuando se volteo y se encontro al muñeco sonriendole. El muñeco hablo y le dijo "Y ahora, estoy solo contigo."

sábado, 10 de enero de 2015

Mi origami el extraterrestre

Marcelo vio la nave extraterrestre posarse en su jardín y no tuvo nada de miedo. No tuvo miedo porque se dio cuenta que la nave estaba en problemas. El plato volador gris bajó del cielo a  tropezones, y al aterrizar, rompió una de sus patas de soporte.
Del platillo se bajó un extraterrestre verde y muy pequeño. Marcelo notó enseguida que estaba muy asustado. El extraterrestre se tapaba la cara, pero aún así Marcelo pudo ver que estaba llorando.
Marcelo se le acercó despacio, para no asustarlo más de lo que ya estaba.
El extraterrestre le dijo, entre sollozos:
- Tomé la nave sin el permiso de mis padres, y no la domino bien. Para colmo, con la pata rota, ya no podré despegar.
Marcelo se acercó y observó con mucha atención a la pata gris, del platillo gris, del pequeño extraterrestre gris. Entonces le dijo al extraterrestre:
- No te aflijas, creo que podré repararla.
Marcelo trajo su serrucho, unas maderas, un martillo, una regla y varios clavos. Midió cuidadosamente con la regla y cortó con su serrucho varios trozos iguales de madera. Luego fijó las maderas, con el martillo y los clavos, a la pata rota. Le llevó bastante tiempo, pero al término de su trabajo, el platillo había quedado casi como nuevo.
El pequeño extraterrestre dejó por fin de llorar, se subió a su nave y despegó en un santiamén. Ya en el aire, lo saludó a Marcelo sacando una mano a través de una ventanilla del plato volador. La nave gris trepó y trepó, y desde lo alto del cielo le dejó de regalo a Marcelo un arco iris, que duró hasta el otro día.

domingo, 4 de enero de 2015

El tiburón

Un día, en la isla de Oahu, una mujer joven en pleno dolor de parto llama a su hermano para que la ayudara. Cuando el hermano atiende su llamada, ella ya había dado a luz y había envuelto al bebé en una cobija. La madre del bebé estaba llorando cuando su hermano llegó. Él le preguntó por qué estaba llorando. Ella le dijo que abriera la manta y mirara al niño. Él hizo lo que le había pedido ella y vio que el bebé tenía el cuerpo de un tiburón, pero la cabeza de un ser humano. El hermano le dijo que liberara al bebé en el océano o el niño moriría. Ella se negó a escucharlo, porque el niño aún era de ella, independientemente de su forma. Por último, ella se convenció de lo que decía su hermano, de la inutilidad de sus deseos, y que la liberación del niño en el océano era para mejor interés del niño, viajaron a Punto Negro en Kahala, cuando llegaron, el hermano coloco al niño en el agua. En cuanto colocaron el niño en el agua, el hermano habló de ella en hawaiano. El bebé le dio un toque único con su aleta caudal y echo a nadar.

Cada mañana, la madre regresaba al mismo lugar para recoger las algas marinas. Mientras trabajaba, la cría de tiburón aparecía y se alimentaba de sus pechos. Con el tiempo, la cría de tiburón tomo forma de tiburón completo.

Una mañana, mientras la madre estaba recogiendo algas, una escuela de tiburones comenzó a nadar a su alrededor. De repente, su hijo de tiburón apareció junto a ella y la golpeó con su aleta caudal, sacudiendo en el agua y lejos de los otros tiburones. El tiburón tutor se reunió con los mayores de la escuela de tiburones, y se produjo una feroz batalla. La madre no supo de los resultados de la batalla y nunca volvió a ver a su “bebé”.

La madre del bebé de tiburón regresó al lugar de nacimiento en la isla de Maui. Un día, después de que diez años habían pasado, ella y su madre estaban reuniendo lapas (opihi) en la orilla, y no habían vuelto a casa. Su hermano y sus amigos la empezaron a buscar. El grupo encontró a las dos mujeres, muertas y flotando junto con sus bolsas de opihi todavía llenas. Trataron de rescatar los cuerpos, pero un gran tiburón parecía impedir que lo hicieran. El hermano reconoció el tiburón como el hijo perdido de su hermana, el tiburón bebé.