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sábado, 28 de marzo de 2015

Mi origami Akira la origamista

AKIRA LA ORIGAMISTA
En un pueblecito de Japón nació una niña a la que sus padres le pusieron el nombre de Akira, que significa «alegría».
Desde muy pequeña Akira aprendió a «jugar» con el papel mediante la técnica de la papiroflexia, que en Japón se llama Origami. La niña construía infinidad de figuras, como casas, árboles, animales… Sus manos y dedos eran muy ágiles y nunca utilizaba ni tijeras ni pegamentos.
La fama de Akira fue extendiéndose por las localidades vecinas, ya que toda la gente que visitaba el pueblo se llevaba una figura de papel de recuerdo.
La existencia de Akira, la origamista, llegó a oídos del emperador, que mandó traerla a palacio.
Akira estaba muy emocionada, pues era la primera vez que salía de su pueblo.
Al llegar a palacio, el emperador le pidió que le hiciera una demostración de su arte. Akira creó sus mejores figuras y dejó al soberano muy impresionado.
Desde el primer día la pequeña se convirtió en el centro de atención, ya que además de entretener a los invitados del emperador, le gustaba visitar al personal de la cocina y mostrarles cómo hacer cajitas para las especias o cómo doblar las servilletas para hacer una bonita presentación en la mesa.
Los encargados de preparar las cartas de invitación del emperador también aprendieron a hacer cartas-sobre y a plegar documentos de manera original.
Además, Akira visitaba cada día la escuela infantil y enseñaba matemáticas y geometría a las niñas y niños a la vez que formaban hermosas figuras de papel.
Un día Akira observó que en el palacio había una habitación que siempre estaba cerrada. Tenía tanta curiosidad por ver qué había en ella, que esperó escondida para ver si alguien entraba.
Descubrió que puntualmente a las horas de la comer alguien venía, abría la puerta, dejaba una bandeja, volvía a salir y cerraba de nuevo con 3 vueltas de llave.
Akira sigilosamente observó donde guardaban las llaves y esa misma noche, mientras todos dormían profundamente, cogió la llave y se dirigió hacia la habitación secreta. Abrió la puerta y vio a una niña de unos 12 años durmiendo. Akira la observó durante un rato y sin hacer ruido se marchó.
Al día siguiente Akira fue a visitar al emperador para decirle que ya no quería vivir más tiempo en aquel palacio, pues sabía que allí tenían secuestrada a una niña.
El emperador, entristecido, le explicó que no se trataba de ningún secuestro. La niña era su hija y se llamaba Haruko. Sufría una enfermedad mental que le provocaba ataques de agresividad, y por ese motivo tuvieron que encerrarla en la habitación.
El emperador continuó explicándole que habían venido los mejores doctores de salud mental de todo el país y que nadie podía hacer nada para curarla.
Después de escuchar al emperador, Akira le pidió que le permitiera visitar a su hija. Este accedió y le advirtió que debía tener cuidado. Juntos se fueron a ver a Haruko.
Al ver a Akira, Haruko empezó a gritar y se avalanzó sobre ella, pero el emperador la detuvo a tiempo. Rápidamente Akira
La niña quedó impresionada y dejó de gritar. Entonces Akira se acercó y le puso la figura de papel en sus manos.
El emperador accedió para que Akira visitara cada día a su hija, y con el tiempo se fue ganando su confianza.
Un buen día Haruko, que nunca hablaba con nadie, se dirigió a Akira y le dijo, indicando la grulla con el dedo:
– Yo quiero hacerlo.
Akira se sentó al lado de Haruko y pacientemene empezó a enseñarle cómo debía doblar el papel. Y así trabajaron durante mucho tiempo.
Haruko no se curó, ya que su enfermedad era para siempre, pero los ataques eran cada vez menos frecuentes, de manera que empezó a salir de su habitación. Ya no necesitaba estar encerrada.
A menudo, Akira y Haruko salían al jardín y construían flores de papel tomando como modelo las flores naturales que las rodeaban.
Asombrado por los resultados, el emperador mandó llamar a todos los médicos que habían visitado a su hija para mostrarles los resultados.
Los médicos no podían creer que aquella «terapia» basada en doblar papel pudiera tener tantos beneficios para la salud. Desde aquel momento, Akira trabajó por todo el país con personas que sufrían enfermedades como la de Haruko y consiguió ayudar a muchísimas personas.
Es por eso que sabemos que la papiroflexia tiene efectos terapéuticos y relajantes.

AKIRA THE origamist
In a small town in Japan was born a girl who his parents gave him the name of Akira, which means "joy".
Since childhood Akira learned to "play" with the paper using the technique of origami, which in Japan is called Origami. The girl built countless figures such as houses, trees, animals ... His hands and fingers were very agile and never used or scissors or glue.
Akira's fame began to spread to the neighboring towns, because all the people who visited the town a shape memory paper is carried.
The existence of Akira, the origamista, reached the ears of the emperor, who sent and brought her to the palace.
Akira was very excited because it was the first time he left his people.
Arriving at the palace, the emperor asked him to do a demonstration of his art. Akira created his best figures very impressed and left the sovereign.
From day one the small became the center of attention as well as entertain guests of the emperor, liked to visit the kitchen staff and show them how to make boxes for spices or how to fold napkins for a nice presentation at the table.
Preparers invitation letters emperor also learned to make cards and fold-over documents in an original way.
In addition, Akira visited every day kindergarten and taught mathematics and geometry to children while paper figures were beautiful.
One day Akira noted that the palace had a room that was always locked. He was so curious to see what was in it, hidden waited to see if someone entered.
He found that promptly at the times of eating someone came, opened the door, leaving a tray came out again and closed again with 3 turns of the key.
Akira quietly observed where they kept the keys and that night, while everyone was sleeping deeply, took the key and went to the secret room. He opened the door and saw a girl about 12 years sleeping. Akira watched for a while and quietly walked away.
The next day Akira went to visit the Emperor to tell him that he no longer wanted to live longer in that palace, knowing that there had kidnapped a girl.
The emperor, saddened, explained that there was no kidnapping. The girl was his daughter and named Haruko. She suffered a mental illness that caused attacks of aggressiveness, and for that reason had to lock her in the room.
The Emperor went on to explain that they had been the best mental health doctors across the country and nobody could do anything to cure it.
After listening to the emperor, Akira asked to be allowed to visit her daughter. This agreed and warned her to be careful. Together they went to see Haruko.
Seeing Akira, Haruko started screaming and pounced on her, but the Emperor stopped in time. Quickly Akira
The girl was shocked and stopped screaming. Then Akira came and put the figure of paper in his hands.
The emperor agreed to Akira visit her daughter every day, and eventually gained their trust.
One day Haruko, who never spoke to anyone, went to Akira and said, indicating the crane with finger:
- I want to do.
Akira sat beside pacientemene Haruko and began to teach how should fold the paper. And that worked for a long time.
Haruko not cured, and that his illness was forever, but the attacks were less frequent, so he started to leave his room. Need not be enclosed.
Often, Akira and Haruko garden and built out paper flowers modeled natural flowers surrounding them.
Amazed by the results, the emperor summoned all the doctors who had visited his daughter to show the results.
The doctors could not believe that this "therapy" based on folding paper may have many health benefits. Since that time, Akira worked throughout the country with people suffering from diseases like Haruko and got help many people.
That's why we know that origami has therapeutic and relaxing effects.

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